298 - EL PROPÓSITO DE LA VIDA Segunda parte

 

EL PROPÓSITO DE LA VIDA

Segunda parte

 

El significado del propósito de la vida

es relativo a lo que al ser le enseñaron y aprendió,

desde el inicio de los años de oro,

en la infancia extinta…,

cuando abrió los ojos,

percibiendo las incipientes primeras sensaciones…

hasta que emita su ultimó expiro,

en el momento de prorrumpe, o exalar

su último latido de vida,

cuando esa materia organizada,

transitoriamente y de forma provisional

se desorganiza, falleciendo o pereciendo,

poniéndole fin a la maravillosa fantasía de la vida.

 

  Desde orígenes desconocidos e inprevistos,

van surgiendo señales ignoradas y repentinas,

 que fueron marcándolo y grabándolas

en su misteriosa mente

instante a instante.

La mayoría de las veces fueron inadvertidas,

inesperadas, invisibles e insensoriales,   

 a ser percibidas por nuestros sentidos,

pero en el fondo fueron guardadas,

en forma de recuerdos inolvidables,

e inaccesibles, solo actuaban de soslayo,

en circunstancia especialísimas,

confundida con los conceptos de

“autonomía, autenticidad y espontaneidad”

 

Ese significado de la vida,

grabado en la mente del ser

además de ser totalmente enseñado y aprendido

es aleatorio, probabilístico y transitorio,

va almacenándose progresivamente

por medios estocásticos y azarosos,

esto sucede ocurre y prosigue

durante toda la vida del ser.

 

Este disfraz de la mente del ser,

durante todo su transcurrir vital,

y lo hipnotiza, lo persuade irrestrictamente,

lo convence ciegamente,

de que todo surge,

“de su abstracto y misteriosos yo”.

El ser cree que es autónomo, autentico y espontaneo,   

¡es una ilusión del yo!

que surge, brota y aflora,

evidenciando la convicción de su inexistencia,

 

Todo es una ilusión apreciada y captada por nosotros,

por el acorralamiento de no aceptarnos

tal como en realidad somos,

un estado organizado, abstracto, vibratorio y perecedero,

totalmente probabilístico y sin intencionalidad,

ni mucho menos por un creador.

 

El ser humanos solamente es

“lo que le enseñaron y aprendió que él era”

con todos sus intrincados conceptos adicionales,

inculcados incuestionablemente por todos

los contenidos de esta realidad relativa.

Afectadas por todas  las limitaciones

y las probabilidades

de las condiciones terrestres,

sólidamente sedimentadas

por el transcurrir del misterioso tiempo.

 

La realidad nos envuelve,

disfrazándonos sin advertirlo,

¡por la comedia vital!

 y así todos marchamos

como soldaditos bien entrenados,

en este drama existencial,

sin percatarnos, que todo es

una fantasía, una farsa o ficción,

o fingimiento sin advertirlo

en una gran pirámide de enredos,

de pura apariencia y fantasía 

¡todo dentro del gran guion de vida!

y a veces como actores natos del gran teatro de la existencia…,

…muy bien entrenados,

como artistas destacados y bien enseñados,

algunas oportunidades como cómicos,

destinados a hacer reír,

 a los que también están llorando como él,

sobrellevando esta inconcebible trayectoria existencial

 

En algunos casos en el fondo del ser,

se esconde una burla solapada,

muy bien disimulada,

donde se percibe que tanto el comediante

 como su compañero se encuentran,

afectados por ese tipo de comicidad o risa

y dentro de ella se encuentran angustias

malestares, depresiones…

e incertidumbres…

ocultas y enterrados en lo profundo de su ser.

 

Hay que tener una precisión especial,

para poder leer todos estos detalles,

que fueron mal aprendidos

y pesimamente comprendidos

sobre

¡el significado de la vida!

  eternamente buscado

y cuanto más se busca a través de la comicidad,

mas se aleja y más se empequeñece…

hasta extinguirse completamente.

 

Otras veces,

dentro de la comicidad del ser,

se encuentra escondida una fuerte hambre

¡de tómame en cuenta!

que es la segunda hambre de la humanidad.

 

Sus almas lloran silentemente…,

llantos aparentemente inadvertidos y ocultos

disfrazados y atenuados

para hacer reír al publico

y hacer esfuerzos fingidos para reír él también,

los aplausos provisionalmente los recompensan,

pero solo momentáneamente,

dentro del llanto ahogado en ambos.

 

La mayoría con mentiras se conforman,

venerando esfinges de yeso,

imágenes,  símbolos y leyendas,

obcecados con mitos y fabulas,

    deslumbrados por imágenes e historias insostenibles,

prefieren vivir engañados toda la vida,

que aceptar la verdad usando el razonar.

Aturdidos permanecen por la enfermiza fe,

carente de razonar y pensar.

 

Le es doloroso admitir  que pasaron

toda vida equivocados

o que se refugiaron en un mundo

de cuentos y fantasías…,

aun peor les resulta

cuando se les desploma  esa ficticia concepción

por su ideal desvanecido.

 

Esta inconcebible persecución

del significado de la vida

con todos sus errores y consecuencias

a través de la imperceptible evaporación del tiempo

que se nos escapa entre los dedos indeteniblemente,

manando despacio en la infancia,

acelerando y corriendo cada vez mas

durante su transcurrir inasimilable

y debilitándose hasta que desaparezcamos definitivamente.

 

 Se esfuma, se disipa y se extingue,

sin poderlo comprender

como ocurre con los borrosos sueños o pesadillas

 

En algunos casos

la certeza comienza muy lenta y progresivamente

a imponerse al mismo tiempo que se desvanece

la idea que ató a toda la humanidad

en su consecución, que jamás obtendrían.

 

Todo es un estado vibratorio,

imperceptible de probabilidades,

sensaciones inentendibles 

confundida por una equivocada

enseñanza aprendizaje

desde los años de oro

en una infancia extinta.

 

Agravada por una poderosa asociación de ideas,

que nos  beneficia pero también nos aprieta y perjudica

atándonos y amarrándonos

insafablemente a una fe

incierta y ficticia,

encaminándonos durante toda la existencia

a imponer la  fe sobre razón.

   

 

Continua en el:

EL PROPÓSITO DE LA VIDA

Tercera parte

EL PROPÓSITO DE LA VIDA

Segunda parte

Jesús Riquelme Senra

Jesusriquelmesenra@hotmail.com

30/07/2012

 

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