289 - HERMANOS DE LA VIDA
HERMANOS DE LA VIDA
Primera parte
Reciban
un gran abrazo fraternal
y
que con él vaya todo mi contenido mental,
“…todo lo que no he
podido trasmitirles
con mis humildes
palabras”.
Unidos nos encontramos
insertos
dentro de este gran
milagro inconcebible
“llamado vida”.
De una manera sorprendente
y desconocida,
inesperada y
repentinamente
aparecimos en esta
inentendible existencia
en una pequeña y parcial
porción de su trayectoria…
¡incomprensiblemente!,
sin poder conocer nada de lo que ocurrió antes.
Es increíble e
inimaginable
que todavía no hayamos
podido saber
“¿qué o quiénes nos originaron?”,
“¿cómo
y por qué?”
ni mucho menos si existe
un
“¿para qué?”.
Les extiendo una calurosa
invitación
para que unidos todos aprendamos
a vivir con euforia y alegría
juntos y abrazados
eternamente,
en este encantador sueño de la vida
“a la búsqueda del sublime saber”
apegados a ella durante
toda la eternidad.
Es el único aliciente e
incentivo
seguro y garantizado
que nos dota de ánimo
y nos protege el pensar, el razonar
y el reflexionar.
El saber es nuestro principal alimento espiritual
conteniendo todo lo
necesario e indispensable
para despejar, disipar y
erradicar
todas las dudas y
confusiones que se nos presenten,
que nos mantienen
estancados en la incertidumbre,
¡detenidos, empantanados y ralentizados!
Hermanos de la vida,
abriguemos la esperanza
de que sepamos comprender
cabalmente
¡que ese saber!
tiene que estar
completamente
libre de contaminaciones
sobre todo los de origen
religioso.
Ese saber
es esencialmente irremplazable
e inevitable,
constituye y construye
firmemente
nuestra esencia vital,
es imprescindible e
insustituible,
nos conduce por el camino
preciso e imperdible
para asegurar la
comprensión de
quiénes somos en verdad.
Lo único que hemos podido,
hasta ahora,
percibir y asimilar con certeza es que
somos unos animalitos
que nos escapamos afortunadamente de la
naturaleza
sin
saber por qué ni el cómo
para comenzar nosotros a construir también
naturaleza.
La hemos comenzado a
perfeccionar,
continua e insistentemente
con constancia,
perseverancia y dedicación.
Hermanos de la vida
reflexionemos intensamente
con profundidad.
¡No desperdiciemos nuestra maravillosa
existencia
distrayéndonos y recorriendo su travesía por
el sendero
de la suposición ni mucho menos de la
superstición!
ni nada basado en la fe
vinculada a las religiones.
Impongamos siempre la razón
por encima de la religión,
dejemos la fe para unirla
inseparablemente
¡a la humanidad!
¡Tengamos fe en ella!
¡Todo lo lograremos!
con constancia,
perseverancia y dedicación
¡Todo lo utópico lo materializaremos!
a través del pensar y el razonar.
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Continua: HERMANOS DE LA
VIDA Segunda parte |
HERMANOS DE LA
VIDA Primera parte Jesús Riquelme Senra. 30-10-2025 |
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