276 - ¿QUÉ SOMOS?... ENSAYO Y REFLEXIÓN NUMERO 167 SEXTA PARTE
¿QUÉ
SOMOS?...
ENSAYO Y REFLEXIÓN NUMERO 167
SEXTA PARTE
Esta vez la alumna vino acompañada, con tres amigas.
Querían conocer y hablar con el profesor,
les habían impresionado mucho
los comentarios que recibieron de él.
De inmediato se escuchó:
“hola profesor”,
digeron todas al mismo tiempo,
como si se hubieran puesta de acuerdo…
“y como un sonoro coro de voces bien
entrenado”.
Prosiguió el profesor:
¡dame la mano mi querida y apreciada
alumna!,
quiero felicitarte por tus impresionantes preguntas.
Son auto preguntas silentes y
profundas,
que muy pocas personas se las hacen
y aún no han podido encontrar alguna respuesta,
que los satisfaga convincentemente.
Las pocas respuestas obtenidas hasta ahora,
han sido vagas, aproximadas, supuestas o inciertas,
y siempre bajo el auspicio, auxilio o amparo,
de la enseñanza-aprendizaje,
limitada y contaminada
sobre todo desde su tempranísima infancia,
durante y dentro
de su escenario infantil,
contenidas, modificadas, y adulteradas
en todos los casos por las creencias religiosas,
existente y aprendidas en aquel entonces,
rigidamente impuestas por la fe irracional enseñada,
en una infancia indefensa en el razonar.
Les extiendo una calurosa invitación a las cuatro,
para que emprendan y prosigan,
un nuevo andar en la vida,
por el rumbo y el sendero del saber,
por el camino y la ruta del pensar, razonar y reflexionar.
Iniciemos entonces y continuemos por
el ambicioso, desconocido ,
interminable y deslumbrante,
mundo de la búsqueda de “la perfección humana”,
Encarnando transitoriamente,
mientras dure la vida,
al nuevo y dinámico Dios terrestre,
un nuevo y abstracto Dios del
sistema solar,
del eterno en interminable saber…
examinando, desglosando y
comprendiendo,
a los misteriosos y aleatorios
enigmas del cosmo,
¡la energía, la materia, el espacio
y la vida!
en su eterno proceso de la,
provisionalidad,
cortos, pasajeros y fugaces
de esta existencia probabilística
acompañada permanente con la alegría de vivir,
auto-viéndonos, sintiéndonos y regocijándonos,
de estar insertos en estas magna obra humana,
casual, aleatoria y deslumbrante,
¡de nosotros mismos!,
eternamente abrazados con nuestros hermanos probabilísticos,
seguros y confiados que todo lo lograremos,
todo lo que aspiraremos lo obtendremos,
dentro de este maravilloso “teatro
de la vida”,
disfrutando de ser actores y personajes,
¡de la hermosa fantasía humana!,
de la impresionante mágica aparición,
de la transitoriedad corta, fugaz y
momentánea,
de nuestra existencia,
inexplicable, incomprensible e
indescifrable,
momentánea, circunstancial, efímera y
brevísima.
La alumna con los ojos humedecidos,
sollozando su tan querido yo…,
con un llanto
silente ahogante,
producido por la visión del profesor:
“de que somos en verdad”
¡cuál es nuestra esencia!
¡porque necesitamos subsistir!
¡por qué somos criaturas que
florecimos por probabilidad!
Comenzaba a vislumbrar y entre ver,
como si se estuviera percatando o imaginando,
¡el mundo concebido por el profesor!,
y dice, con una voz temblorosa y recortada,
sorprendida y esperanzada al mismo tiempo,
como si avizorara la necesidad oculta,
que tenía y no lo sabía,
de una compañía profunda en su
pensar
sumida en una escases y carencia de
valores intelectuales,
como una vaciedad total,
¡de lo que en realidad somos!,
con un acercamiento a la espiritualidad
a lo largo de toda su existencia transitoria
y necesaria para proseguir su existir.
Continúa la alumna exponiendo.
“Me entregaré y dedicaré,
todas mis vacaciones a meditar profundamente”,
“cómo ve usted el universo”
y sobre todo
¡qué somos nosotros!.
Después de un profundo silencio, dice:
yo no sé cómo usted puede ser
optimista,
alegre y esperanzador…
si está convencido que nosotros:
solo somos una transitoriedad
probabilística perecedera
de la materia palpitante humana con
la cual estamos construidos,
en un estado eternamente vibratorio,
pasajero y fugaz.
Continúa la alumna con una voz interrogante de
incertidumbre:
¡De mí brotan y efervescen muchas
preguntas!
que no he podido
trasmitírselas
porque tengo mucho miedo.
Una de ellas, la más importante es
¿que seremos entonces?
¿a dónde iremos en el devenir del
tiempo?
Inesperadamente el profesor interrumpe repentinamente,
diciendo:
Todo nuestro contenido vital depende
de la:
enseñanza-aprendizaje,
inclusive
el como vemos y
apreciamos al mundo.
Todo esto es una relatividad
humana generalizada,
y allí también están,
¡todas esas preguntas e inquietudes!
que fluyen en nuestra mente
vigorosamente,
las cuales trataremos después de vacaciones,
para el próximo semestre.
Gracias nuevamente profesor,
dice la alumna
¡adiós!, le responde el profesor ¡adiós!,
muy motivado por haber encontrado
otro ser humano
que empieza a comprender
el concepto transitorio general de
la vida,
donde nosotros somos parte de esa
provisionalidad y transitoriedad
existencial.
Antes de irme
profesor, dice la alumna:
deme su teléfono por si lo necesitare,
para conversar, en caso de que caiga o sucumba,
en un punto crítico, inflexible, de desasosiego,
que me haga rendirme o someterme
al anonamiento, reduciendo mi
pensar…
Se escuchó:
“cómo no”
en el momento de darle su número de teléfono,
diciéndoles,
“Me será muy grato volver a
conversar con ustedes”
La alumna se despide del profesor
con un inesperado abrazo fraternal
muy motivado e impulsivo.
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Continua
en: ¿QUÉ SOMOS Y QUE SEREMOS?... ENSAYO Y REFLEXIÓN NUMERO 168 |
¿QUÉ SOMOS?... ENSAYO Y REFLEXIÓN NUMERO 167 SEXTA PARTE Jesús Riquelme Senra 27-06-2025 jesusriquelmesenra@hotmail.com |
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