293 - HERMANOS DE LA VIDA Quinta parte

 

HERMANOS DE LA VIDA

Quinta parte

 

Apreciados hermanos vitales,

a casi todos nosotros

nos ha transcurrido gran parte

de nuestra brevísima existencia

sin poder saber nada de nuestros orígenes,

 del “por qué” y el “para que”

estamos aquí.

 

Es ahora cuando,

por acción del lógico pensar

detenemos nuestro andar…,

¡nuestro andar a la deriva…!

aunque creamos todavía que ese andar es

consciente, autónomo, espontáneo y auténtico.

 

 Apreciamos y nos percatamos entonces

que muchas de nuestras vivencias

cotidianas ya transcurridas

estuvieron envueltas y afectadas,

por las creencia, mitos, leyendas, cuentos…,

¡todos de naturaleza religiosa!,

que desde pequeños nos las impusieron,

enseñándonosla y educándonos

que fuéramos crédulos

aunque no entendiéramos nada

y solo fueran suposiciones

basadas en la fe ciega.

 

Nos enseñaron y aprendimos

a ser cándidos e incautos

confiados y creyentes,

y, en muchos casos,

fanáticos obsesivos.

 

Hermanos de la vida,

así se fue formando

nuestro oculto guión de vida

desapercibidamente y sin advertirlo,

constituido por todas nuestras

grabaciones mentales

con una fuerza indestructible

fusionada y fundida

con nuestro concepto abstracto del “yo”

¡inmodificablemente!,

formando una sola pieza

¡inseparable!

abstracta, compleja, imprecisa,

indeterminada, un tanto vaga.

Consolidada dentro del guion de vida.

 

Hermanos de la vida,

 la edad de la razón 

se presenta sutilmente, repentina,

sin avisarnos ni anunciarse,

cuando un algo desconocido

interrumpe inesperada y silenciosamente

a nuestro pensar, razonar y meditar

y así se inicia el incipiente cuestionamiento

a nuestro reflexionar,

que comienza a emerger muy débilmente.

 

Nuestra firme convicción religiosa errónea

se elabora muy lentamente

y formula las primeras preguntas

regidas por la incertidumbre de

¡eso no puede ser!

¡”esto contradice todo lo aprendido”!

Pero la fortaleza de las grabaciones infantiles

 Impone y confirma la credibilidad

en todo lo ya aprendido

y retoma la credibilidad cuestionada.

 

Se inician una serie de ciclos de reflexiones

a medida que avanza esa

¡edad de la razón!

que va limitando, aminorando y desvaneciendo,

muy lentamente,

su intocable mundo basado en la fe.

 

Hermanos de la vida,

esto ciclos de reflexión

se van mezclando con los primeros indicios

de incertidumbre

que van creciendo discretamente

pero progresivamente.

 

El ser le va dando cabida

a algunos detalles y aspectos

cuestionados por la reflexión,

que hacen que deje de fiarse,

del mundo aprendido de la fe.

Comienza anteponer por encima de él,

en casi todas las cosas y vivencias.

 

Pero le resulta muy difícil

destruir gran parte de su “yo”, 

de su fanática fe,

prescindiendo, ignorando y silenciando

gran parte de lo aprendido.

 

La incertidumbre aumenta

pero sigue imponiendo el facilismo humano

al conservar y retomar su mundo

aprendido en la tierna infancia

y así retoma el control del discernimiento

de los años de oro

imponiéndose otra vez

¡el mundo de la fe

frente a la razón!.

El ser regresa y prosigue nuevamente

a guiarse por la credibilidad en la fe

esto es como un alivio que se auto proporciona,

tranquilizándose aparentemente

aunque el golpeteo dentro de su mente

se mantiene ocultamente.

 

Este ciclo se repite innumerablemente

y su progreso depende

del saber y de la convicción del ser

y sobre todo de la ayuda

de sus otros hermanos de la vida.

 

En algunos casos comienza a crecer

el lógico pensar

y el ser se adentra 

ahondándose aún más

y penetrando e introduciéndose

en el mundo del

pensar, razonar y reflexionar,  

imponiendo por encima de todo

la ciega fe religiosa.

 

Comienza a recuperarse paulatinamente el ser…,

como si naciera

un nuevo hermano de la vida,

¡un nuevo ser pensante!

¡razonador y reflexionador!

a costa del sacrificio

de muchos seres queridos

que tiene que ir segregando y discriminando.

 

Desfilan por su mente

enormes vivencias y tiempos perdidos

por todos los cuentos,

mitos, supersticiones y legendas

de contenido religioso

unidas a los inmensos errores y confusiones

carentes del lógico pensar

que lo estancaron y desviaron

 gran parte de su vida…

 

…Y van quedando atrás

los inmensos e incontables

cementerios indefinidos

con enormes y gigantescas

vivencias y conjeturas pasadas

inciertas, ficticias e inexistente

profundamente desacertadas y equivocadas

abandonadas con todas sus consecuencias

para darle cabida

¡al nuevo mundo que está naciendo!

al nuevo ser que brota

al nuevo porvenir que se cierne.

  

Comienza a asimilar gradualmente,

muy espaciosa y pausada,

en todos los errores enseñados y aprendidos

en los años del amanecer de su ser,

donde solo acataba, asimilaba

y no razonaba ni reflexionaba.

agravados estos porque su “yo”

 estaba y esta erróneamente

cristalizado y consolidado,

porque provenía de sus seres queridos,

¡sus dioses de aquel entonces!

 

Su “yo” transitaba y pasaba por grandes crisis

cuando iba descubriendo y percibiendo

con su pensar, razonar y reflexionar

que todo era fantasía,

¡solo fervientes deseos de sus formadores!,

fogosos y febriles devotos

con una compostura irrefrenable,

calurosa y virolenta,

llena de entusiasmo ardoroso y efusivo

¡apasionado vehemente!,

 

La mayoría de los casos el ser

se abraza y se refugia

aferrándose a su inicial

mundo interno aprendido

de aquellos tiempos

cuando se sentía feliz,

alegre, confiable y seguro

rechazando sin meditar el mundo del razonar.

 

El lógico pensar comienza actuar,

por intervalos cada vez mayores,

desmenuzando, desglosando y realizando

una inspección detallada,

minuciosa y verídica

de cada concepto de sus vivencia.

 

Las nuevas ideas

que se van instalando en su mente,

traídas por la

¡asociación de ideas!,

en forma vertiginosa y veraz

acelerada y rápidamente

veloz, y casi instantáneo

estas ideas van desvaneciendo y aminorando

aquellos conceptos obsesivos

¡aparentemente inmodificables sobre la fe!,

 invocada por intervalos pequeños y reducidos.

 

Casi inmediatamente aparece el guión de vida,

desenterrado de lo profundo de su mente

con su prodigiosa fortaleza infantil,

 a volver a imponerse

por encima del pensar, razonar y reflexionar.

 

El ser prefiere continuar

con sus erróneas creencias forjadas

en su mundo religioso infantil

que admitir que estuvo equivocado

¡toda su vida!

 

Surgen y brotan aceleradamente,

emanando y asomándose,

un sinfín de ideas opuestas,

saliendo intempestivamente,

que producen inesperadamente

confusiones, depresiones y angustia 

porque el ser presiente que se

avecina cada vez mas

el mundo del veraz razonamiento

reflexivo y convincente,

¡la realidad basada en el razonar!

Esta verdad invade todo su ser

lo abruma convincentemente

y a la vez pone en relieve y en evidencia

en una forma decisiva, clara y precisa

que toda su vida estuvo fundamentada

en un mundo engañoso y ficticio

con dogmas sostenidos por suposiones

y por una fe impuesta.

 

Apreciados hermanos de la vida

cuando esto les

ocurra en parte o en su totalidad,

actúen con una indetenible convicción

fortaleza y valentía,

con una claridad y sensatez,

que los conduzca con firmeza,

a iniciar y proseguir,

con tenacidad y vigor,

con una decisión de entereza y sabiduría,

que los guie por el nuevo camino,

que se le abre en el nuevo amanecer

libre de prejuicios religiosos obsesivos  

y abrazados siempre y fuertemente

a basar todo su vivir

en el razonar y reflexionar

revestido siempre por el

¡lógico pensar!.

 

Deberá además

estar protegido y recubierto

por una decisión irrevocable

que lo cobije y arrope

para evitar que la fortaleza de la fe

le revierta su pensar

volviéndolo a someter

al eterno engaño que lo mantuvo

¡en toda su vida!

en una eterna e inmodificable equivocación.

 

Apreciado hermanos de la vida

aunado a todo lo anterior

y paralelo a ello deben

ayudar y enseñar

a todos nuestros hermanos que,

por cualquier causa

no pudieron

zafarse de la errónea y dañina

enseñanza aturdidora irrefrenable

cuando ellos se encontraban

extraviados e indefensos,

que solo acataban y no razonaban

ni reflexionaban

cegados por la fe religiosa y aferrados a ella,

confinados irrestrictamente,

con prohibición de pensar,

movidos por lo todo poderoso

de esa fe.

 

Continua:

HERMANOS DE LA VIDA

Sexta parte

 

 

 

HERMANOS DE LA VIDA

Quinta parte

Jesús Riquelme Senra.

jesusriquelmesenra@gmail.com

25-11-2025

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