279 - EL EXTRATERRESTRE Cuarta parte Cuento 39
EL EXTRATERRESTRE
Cuarta parte
Cuento 39
Desplegando todas sus ventajas
que le otorga el haberse desprendido
del pesado
cuerpo que lo atrapaba
y totalmente lo limitaba,
haciéndolo vivir solamente
para
atender y cuidar a su cuerpo.
La
motita de luz retornaba
a la esfera celeste,
donde
residía el caracolito humano.
Se encontraba muy preocupada
porque se había retrasado
tres
segundos cósmicos,
y eso podría incidir
en la vida del terrestre
y encontrarlo ya muerto y enterrado,
con estatuas y lápidas sobre su
sepultura.
¡Esa
es la enfermiza manía de los humanos!
¡del culto a los muertos!
La motita
de luz
en un instante calculó la edad
del terrestre para cuando llegue a la
tierra…
¡se
asombró sobre manera!
porque obtuvo 81 años de edad.
En un segundo cósmico llegaría a la
tierra
y se escuchó
¡”por
qué tardaste tanto”!
le dijo el caracolito humano
”¡ ya
yo estoy viejo!,
¡se me ha pasado la
vida esperándote!”.
“Esas
son las consecuencias de cargar
durante
toda tu existencia a ese pesado cuerpo,
¡a
esa casita que llevas siempre a cuestas!
¡solo
has vivido para atenderlo!
¡no
vivistes!,
en cambio yo vengo de los extremos
de esta galaxia
disfrutando de las iluminadas estrellitas,
unas azules, otras blancas… y otras
rojizas,
muchísimas son incandescentes,
como si estuvieran celebrando algo en el cosmo.
Algunas son negras y gigantes
y ocupan el centro de la galaxia o de
los cúmulos,
y ya están apagadas”,
dijo
la motita de luz.
Le responde el terrícola
con una cansada voz,
de baja intensidad,
resignado por la gigantesca espera,
que le produjo la demora de la motita de luz…
y dice
¡ya
es tarde!,
¡mis
fuerzas se han agotado!.
¡La
inclemencia del tiempo marcó todo mi rostro!
y mi agilidad mental se mermó sobremanera.
Mi visión está gravemente aminorada,
el peso de los años han doblado mi
cuerpo,
mi vitalidad y dinamismo han disminuido
y se han desgastado
¡me
ha doblegado la senitud!
¡ya
yo no soy yo!
¡se
ha mitigado la mayoría del interés por las cosas…!
igualmente pasa con los sueños y los
ideales
que la mayoría se han apocopado y
extinguido,
han sufrido la enfermedad del olvido,
¡como tú dices!
me han afectado notablemente las condiciones terrestres.
Ahora puedo comprender perfectamente
lo que me dijiste la vez anterior:
“¡estoy
preso por mi cuerpo!,
solo
he vivido para cuidarlo y alimentarlo…,
sobre todo para que no se enferme”.
Ahora comprendo que:
¡la
condición tierra!
domina todo mi cuerpo
sin
que yo pueda hacer nada.
Atrofia y contraviene mis ideales,
me
satura de cansancio,
y todo esto va aminorando
lenta
y gradualmente a mi vivir
¡por
las condiciones terrestres!
Interrumpe la motita de luz diciendo
“¡también se te olvidó saludarme!”
el peso de los años terrícolas te doblegó
y también extinguió el amor por los
demás,
cualidad noble y resaltante,
que debemos tener todos nosotros sin
olvidarlo
En los 81 años que tienes,
aquí hubiera podido visitar a casi toda
la
galaxia vía láctea.
También
los miles de millones de soles,
que
hubieras recorrido
de
otras galaxias cercanas
y continuarías incursionando en lo que
quisieras,
como estoy yo, que no tengo cuerpo que cuidar
ni
mucho menos que se muera
y arrastrarme a mí con su muerte,
¡la
inevitable muerte humana!
por
las condiciones terrestres.
Entiéndeme que jamás te habrías
enfermado
ni
tampoco hubieras perdido la mitad de tu vida,
tratando de tartamudear…
“cuando vives dependiendo totalmente
de ese cuerpo”
¡que
te mantiene esclavizado!
El insignificante aprendizaje que has
obtenido,
y que la mayoría está errado o equivocado,
porque
tu saber
está
fuertemente marcado e influido
por
las condiciones terrestres
que
te limitan, impiden y reducen
el dedicar
más tiempo al saber.
Detente a pensar
cómo el tiempo para ti
trascurre aceleradamente
y reduce enormemente tu vivir,
solo logras captar un pequeño residuo
de los acontecimientos que te rodean,
y sobre ellos, tú armas tu significado del saber.
Únicamente logras captar
unas escasas vivencias,
que de paso están sujetas al olvido
porque
la vejez te lo produce
inclusive aquellas que hayas
aprendido en tu infancia.
Durante el tiempo que estamos
conversando
ya hubieras recorrido muchos más
planetas.
Aquí
no hay medicinas ni cárceles,
tampoco
cementerios ni templos religiosos.
Ustedes
tardaron 20 años en aprender una profesión
rudimentaria
y escasa en el saber.
Aquí nosotros “el aprendizaje”
lo
hacemos en un solo instante,
mediante grabaciones mentales
libres de errores…
Pasemos ahora a otro tema:
Yo calculo que ustedes
tardarán, si continúan yendo como van,
varios
miles de años más
porque las condiciones terrestres los va transformando
en lentos, por la levedad del ser
humano.
Tienen que cambiar todo su saber
eliminando
la extrema susceptibilidad enfermiza
que los condiciona con mucha frecuencia
a
enfrentarse los unos contra los otros
en interminables peleas y agresiones
personales.
Tienen
que desprenderse de ese cuerpo inservible,
aunque para ustedes,
en este momento
“ese
cuerpo es todo lo que tienen”
también deben erradicar la mayoría de su saber
porque los lleva y los conduce a grandes
errores,
le
está vendando los ojos
¡hay
que aceptar la vida tal como es!
y como la afecta las condiciones
terrestres
y hacer un esfuerzo titánico,
para
desprenderse del cuerpo
puedan
vivir sin estar cuidándolo
toda
su existencia.
Ustedes se creen que son seres
superiores
y únicos en el cosmos,
pero yo les informo que seres como ustedes…
hay
muchos miles de millones en
este
cosmos ilimitado,
de
todas las formas, tamaños y saberes,
y muchísimos de ellos están
extremadamente estancados
durante toda su existencia,
“cuidando
solamente a su cuerpo”
que
no se enferme ni que muera.
Algunos
de ellos han logrado desprenderse
de
la fantasía de ese Dios que crearon,
a imagen y semejanza de ellos mismos
¡
cometiendo igual error de ustedes!
humanizar
a su Dios,
a
imagen y semejanza suya.
Esto le ha ocasionado que no puedan
avanzar hasta lograr liberarse
totalmente de su cuerpo.
Debe y tiene que ser una solución
compartida
entre todos,
usando el poderoso lógico pensar
usando el invalorable razonar y reflexionar.
El saber debe estar
fuertemente atado a la realidad
de
la buscada perfección,
atada
a la condición cósmica,
a la
concepción
¡de qué
somos en verdad!.
Ustedes
son una materia palpitante transitoria,
armada
provisionalmente
perecedera,
que se extingue cuando se desorganiza.
Son un estado permanentemente vibratorio,
regido por la condición especial
de su globito azul terrestre
El terrícola le suplica
a la
motita de energía y de luz
que suspenda una fracciones
de
segundo cósmico,
uno
o dos años terrestres,
para meditar algunos detalles expuestos.
y le solicita al mismo tiempo
que regrese antes de un año tierra,
antes que su cuerpo perezca,
porque juegan en su contra,
y en su vivir las condiciones terrestres
existentes.
Cordialmente la motita de luz
acepta su proposición y se compromete
a regresar antes de que finalice un año terrestre
y le recomienda encarecidamente a todos
sus congéneres
que traten de corregir el gravísimo
error
de haber
humanizado a su Dios
a imagen y semejanza de ellos.
“Hasta luego” se escuchó
de
la motita de luz.
“Hasta luego” le respondió
el
caracolito humano.
Comentarios
Publicar un comentario